La argucia escondida de Simeone que llevó al Atlético a ganar la Liga

El entrenador ha confesado la particular manera con la que convenció a sus jugadores de las opciones de proclamarse campeones.

La dimensión de Diego Pablo Simeone en el Atlético de Madrid no aguanta comparaciones. Este martes se cumplen 25 años del famoso ‘Doblete‘ que los colchoneros conquistaron, ganando Liga y Copa. Con un equipo comandado por el talento de Milinko Pantic, la clase de Kiko y de Caminero, los goles de Penev, la seguridad de Molina y, sobre todo, la energía y el coraje del ‘Cholo‘. El argentino ejerció como motor del proyecto y recogió premio.

Y dos días antes de la Navidad de 2011, sería el club el que recogiera un botín inimaginable cuando contrató a Simeone como entrenador. Se trataba de una apuesta de urgencia, con la plantilla naufragando y apuntando hacia un descalabro familiar. En ese curso consiguió redirigir la dinámica y en 2012 alzó los trofeos de la Europa League y la Supercopa de Europa. Los dos primeros de los ocho que ha acumulado en esta triunfal etapa en la que ha disparado el estatus de los colchoneros en el mercado internacional.

La Liga y las finales de Champions League alcanzadas entre 2014 y 2016 supondrían el espaldarazo de legitimidad a su obra. Entonces, tratarían de seducirle desde distintos frentes, mas no accedió a hacer las maletas porque todavía tenía trabajo en la entidad rojiblanca. Y un grupo de futbolistas jóvenes a los que tutelar y en torno a los que crecer. Al tiempo que le tocó combatir las oleadas de críticas que le han ido persiguiendo. Siempre acusándole de plasmar un estilo rácano y que atenta contra el espectáculo. Sin considerar que al balompié se puede jugar bien con o sin pelota.

En esta temporada que acaba de terminar se le fue Thomas Partey. Uno de los pilares del dibujo. Pero supo cómo exprimir a peones despreciados por Real Madrid y Barcelona. Luis Suárez y Marcos Llorente se han reivindicado como protagonistas, empujando a sus compañeros hacia el título liguero. Y el argentino ha logrado aumentar el rendimiento de Ángel Correa, resucitar a Thomas Lemar, afianzar el renacer de Yannick Carrasco y, en términos generales, aplicar una paleta más colorida a su libreto. Para autografiar una primera vuelta de rango histórico.

Todo eso describe la contrastada capacidad de Simeone para gestionar y optimizar los recursos de los que dispone. El galardonado como mejor entrenador de la década -por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol-, sin embargo, no sólo brilla en lo relacionado con el césped. Su magnetismo ha sido capaz de convencer a futbolistas como Raúl García, Mario Mandzukic, ‘Gabi‘, Saúl, Stefan Savic y compañía de su potencial para tutear a los aristócratas de este deporte. Y el resultado está a la vista.

Mas, en la recta final de este torneo liguero 2020-21 el Atlético ha sufrido de lo lindo para sostener un liderato que ha defendido en más de 20 jornadas. En esto meses se amontonaron los pinchazos imprevistos en todos los candidatos y el margen de maniobra rojiblanco se redujo del todo. Llegando el Barça y los merengues a depender de su juego para asumir la condición de punteros y decidir la pelea por la gloriua doméstica.

En ese contexto, el ‘Cholo‘ hubo de aplicar argucias psicológicas que neutralizaran el nerviosismo, la tensión y, sobre todo, el cansancio propio de un ejercicio explosivo -y sin el descanso debido, por el impacto del coronavirus en el calendario-. Y la más destacada fue expuesta por él mismo en la sala de prensa del Jose Zorrilla, ya con el champán descorchado.

«Hay un trabajo enorme detrás de mi persona. Un montón de gente. Fisios, analistas, ayudantes, gente de prensa y del club, gente que trabaja día a día buscando que el club mejore. Hace cuatro o cinco fechas me junté con todos los fisios y la gente que se reúne en la entrada, y les pedí que lo primero que les dijesen era recibir a los jugadores con la frase «vamos a salir campeón» y así fue. Tuvimos suerte, pudimos llegar al objetivo», relató.

Los futbolistas recibían ese mensaje en cada ocasión en la que regresaban a las instalaciones del club. Ese era el saludo impuesto por el entrenador, que involucró a los trabajadores de la entidad para que todos formaran parte del proyecto y que esa maniobra redundara en la confianza de un grupo de jugadores cada vez más presionados por los colosos. Y salió a la perfección la jugada.

En la resaca de la celebración, el técnico reflexionó sobre lo vivido en ESPN Argentina y de este modo: «La temporada fue dificilísima para todos. El mundo está complicado, las sociedades sufren y España no es la excepción. Nos tocó el Covid, en el camino ‘Filomena’ y de los 23 futbolistas que tuvimos, 21 tuvieron coronavirus (…) Pero este club, la historia de este club está hecha a base de esfuerzo, de resistencia, y que este año nos tocara salir campeones tiene más valor. Estamos acostumbrados a que casi siempre ganen los poderosos y esto nos va a generar la posibilidad de que el club siga creciendo«.

«Recuerdo cuando llegué, en 2011, mis palabras: ‘Quiero que la gente se sienta identificada con la historia de este club’. Siempre aguerrido, contragolpeador Y que prevalezca el trabajo colectivo. En la despedida del (Vicente) Calderón me tocó hablar y la gente no sabía si me quedaba o me iba. Dije que me quedaba y decía el por qué. Porque entendía que había futuro (…) Antes salíamos campeones cada 25 años, luego bajamos a 18 y ahora ya estamos en siete», finalizó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *